La postura estática en la barbería causa dolores musculares; mira ejercicios simples para aliviar
El mantenimiento prolongado de posturas tensas durante el servicio reduce la circulación sanguínea y genera incomodidad. Tres movimientos rápidos pueden ayudar a los barberos a mejorar el flujo de sangre y prevenir lesiones.
Los dolores musculares son una queja común entre los profesionales de la belleza, pero la causa principal muchas veces está en la mecánica del trabajo diario. Durante el servicio a los clientes, los barberos mantienen los hombros elevados, las muñecas en ángulos forzados y los dedos apretando las herramientas por largos períodos. Esta contracción constante impide que los músculos realicen su función natural de bombeo, esencial para la entrega de oxígeno y nutrientes.
Cuando un músculo permanece contraído sin alternar entre tensión y relajación, el flujo sanguíneo disminuye significativamente. Con la falta de combustible adecuado, las irritaciones se acumulan en los tejidos, resultando en dolores corporales agudos o crónicos. Además de la incomodidad inmediata, esta rutina puede llevar a la formación de posturas anormales con el tiempo, debido a la memoria muscular que el cuerpo adopta para compensar la fatiga.
Para combatir este problema, los especialistas sugieren realizar movimientos cortos y frecuentes durante el turno de trabajo. El objetivo es reactivar la circulación sanguínea en los músculos afectados. No son necesarios largos períodos de pausa; bastan unos segundos o minutos distribuidos a lo largo del día para apoyar el cuerpo físico del profesional.
Entre las recomendaciones, destaca un ejercicio que combina el balanceo de los brazos con la torsión de la columna. La técnica busca liberar tensión, mejorar la circulación y calmar el sistema nervioso. Para ejecutarlo, el barbero debe estar de pie, con los pies a la anchura de los hombros y las rodillas ligeramente flexionadas.
La ejecución consiste en dejar que los brazos se balanceen sueltos mientras se gira suavemente la cadera y el tronco de un lado al otro. La cabeza y el cuello deben seguir el movimiento del cuerpo, permitiendo que las manos toquen levemente el cuerpo antes de la torsión en la dirección opuesta. Es fundamental mantener la acción gentil, evitando forzar la rotación.
Estos movimientos pueden realizarse antes, durante o después del turno en el salón. La clave para el éxito es la regularidad y la atención al propio cuerpo: si cualquier ejercicio causa dolor o incomodidad intensa, debe evitarse hasta que un profesional de salud evalúe la situación.
Redacción BarberRicci, con información de Modern Salon (EUA).