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Apagones eléctricos reducen la clientela en un 40% en las barberías de San Cristóbal, Venezuela

Interrupciones prolongadas del suministro eléctrico paralizan los servicios y generan incertidumbre para clientes y profesionales en el estado Táchira.

Foto: Diario La Nación – Lo dice siempre

En San Cristóbal, capital del estado Táchira en Venezuela, el sector de la belleza enfrenta una crisis significativa debido a la inestabilidad eléctrica. Los profesionales de barberías y salones de peluquería reportan que la caída brusca en la demanda de servicios alcanzó el 40% en los últimos meses, impactando directamente la sostenibilidad de los negocios locales.

La principal causa de esta contracción es la duración de las interrupciones en el suministro eléctrico, que frecuentemente se extienden por períodos continuos entre cinco y seis horas. Dado que los establecimientos dependen fuertemente de equipos eléctricos, como secadores, planchas y máquinas de corte, la falta de luz impide el funcionamiento normal de la operación.

Muchos locales no poseen generadores propios, lo que obliga a los profesionales a suspender todas las actividades durante los apagones. Esta parálisis total genera frustración tanto para los trabajadores como para los clientes, quienes muchas veces llegan al salón solo para descubrir que no hay energía disponible para completar sus servicios.

La ausencia de un cronograma fijo para los racionamientos agrava la situación, creando una atmósfera de incertidumbre. Los clientes dejan de agendar citas por miedo a no poder terminar el servicio o prefieren buscar establecimientos donde el servicio esté funcionando en ese momento específico.

Aunque algunos barberos han intentado mitigar los daños adquiriendo máquinas recargables, esta solución se ha mostrado insuficiente. Las baterías de estos equipos suelen agotarse antes del final de las cortas prolongadas, que superan la capacidad de almacenamiento de las herramientas portátiles.

Para ilustrar el impacto en el día a día, una profesional local describió la rutina caótica: "No podemos peinar ni secar. Perdimos mucha clientela". Esta dependencia total de la red eléctrica hace que el trabajo sea extremadamente impredecible para quienes viven del servicio presencial.

Redacción BarberRicci, con información de Diario La Nación – Lo dice siempre.

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