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Carrera Atlántico Hoy

Barbería femenina gana premio en Tenerife tras 13 años superando barreras

Laura Morales, propietaria de la Barbería Morales en Santa Cruz de Tenerife, fue elegida la mejor barbería de la isla. La profesional cuenta cómo enfrentó el prejuicio y construyó su negocio.

Foto: Atlántico Hoy

En Santa Cruz de Tenerife, en España, la barbera Laura Morales conquistó recientemente el título de "Mejor Barbería de Tenerife". El reconocimiento fue otorgado por los premios organizados por el Comercio de Tenerife y la Asociación de Peluqueros y Barberos de Canarias (Aspebecan), con el apoyo del Cabildo de Tenerife. Para quienes trabajan en el sector, la trayectoria de la profesional es un ejemplo de resiliencia en un área históricamente dominada por hombres.

Morales abrió su primer establecimiento en 2014, a los 24 años, sola y en un espacio de solo 17 metros cuadrados. En ese momento, ella conocía a otra barbera en la isla. Hoy, su equipo cuenta con seis empleados, todos hombres, aunque su sueño siempre ha sido tener un equipo compuesto por mujeres. Ella admite que encontrar profesionales femeninas calificadas ha sido difícil.

La elección del nombre de la empresa fue estratégica para sortear resistencias iniciales. Morales relata que descartó el nombre "Barbería Laura" porque temía que los clientes masculinos no entraran sabiendo que una mujer les cortaría el cabello. Así, optó por usar su apellido como identidad comercial. Ella recuerda haber escuchado la frase: "No, yo no quiero a una mujer", en los primeros años de trabajo.

A pesar del premio y la experiencia acumulada, los prejuicios no desaparecieron completamente. La barbera afirma que aún hay clientes que dudan en ser atendidos por ella, aunque el número ha disminuido. Además, enfrenta desafíos relacionados con los límites profesionales, como mensajes personales recibidos en el teléfono de la tienda, donde algunos clientes confunden la cortesía con intimidad.

Para lidiar con estas situaciones, Morales dice haber desarrollado una "armadura" emocional, aunque eso haya costado la pérdida de algunos clientes a lo largo del tiempo. Como empresaria, también destaca la importancia de mantener todo el equipo contratado según la ley y participa en iniciativas sectoriales para defender el cumplimiento de las obligaciones laborales.

La profesional resalta que mantener un comercio se ha vuelto cada vez más desafiante debido a los costos y cargas. Para ella, el orgullo no está solo en el premio, sino en la creación de empleos formales. Su viaje es resumido por la persistencia: "Muchas veces te abates y quieres dejarlo todo. Pero seguimos ahí".

Redacción BarberRicci, con información de Atlántico Hoy.

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