Especialista señala la necesidad de separar los mensajes para clientes y mercado en la barbería
Chris Foster explica que los barberos deben distinguir claramente el discurso dirigido al cliente final de aquel orientado a la industria, evitando confusiones estratégicas.
El escenario actual de las redes sociales ha transformado la presencia digital en una obligación para los profesionales de la barbería. Sin embargo, según Chris Foster, cofundador de Mentored by Menspire, utilizar estas plataformas solo para construir un perfil profesional y atraer nuevos clientes son objetivos distintos que exigen enfoques diferentes.
La principal recomendación del especialista es comprender que existen dos conversaciones paralelas por conducir: una con el cliente y otra con la industria. Al comunicarse con el público final, el foco debe estar en la apariencia y en las sensaciones proporcionadas por el servicio. El mensaje debe ser simple y directo, respondiendo a la pregunta de cómo se sentirá el cliente al salir de la silla.
Para lograr este objetivo, Foster sugiere mostrar resultados concretos. El uso de videos de transformación e imágenes que transmitan la experiencia ofrecida ayuda a crear expectativas claras sobre lo que el consumidor puede esperar del servicio. La simplicidad es la clave para conectar con quien busca solo un buen corte o barba.
Por otro lado, el discurso orientado a la industria opera bajo una lógica completamente diferente. Aquí, el público objetivo incluye pares de profesión, marcas y potenciales socios comerciales. El mensaje debe girar en torno al oficio y la técnica, buscando abrir puertas para oportunidades de carrera, ya sea en el mercado local o internacional.
Las revistas sectoriales y las plataformas especializadas son canales ideales para esta segunda conversación. Aunque el cliente común rara vez lee estas publicaciones, la cobertura en ellas puede influir en la percepción del mercado y atraer contratos con marcas. Mantener a estos dos públicos separados es esencial para no diluir la estrategia.
Foster enfatiza la importancia de definir claramente los objetivos de cada canal. Recomienda, por ejemplo, mantener un feed separado en Instagram dedicado exclusivamente a los clientes, ya que las metas y el tono de la comunicación difieren significativamente de los contenidos orientados a la red profesional. Esta distinción evita que el mensaje se vuelva confuso para cualquiera de los grupos.
En resumen, se trata de un único profesional hablando con dos audiencias diferentes, utilizando dos tipos de mensajes distintos. La claridad es fundamental: si el discurso no está bien definido, tanto el barbero como su público objetivo pueden quedar desorientados sobre el valor real ofrecido.
Redacción BarberRicci, con información de BarberEVO (Reino Unido).